Actividad en clase de nuevas tecnologías de Down Madrid

Jóvenes con síndrome de Down aprenden a programar un videojuego

Voluntarios Telefónica y Down Madrid ponen en marcha una serie de talleres realizados en las instalaciones de la Universidad Complutense de Madrid en los que personas con síndrome de Down aprenden semanalmente a programar con Scratch* para desarrollar un videojuego.

El objetivo del proyecto es que los participantes potencien una serie de capacidades como son la gestión de la información, autonomía, comunicación, alfabetización digital y el desarrollo del pensamiento creativo.

El proyecto persigue, además, desarrollar una metodología sobre programación con Scratch para personas con síndrome de Down.

Un grupo de 13 jóvenes trabajadores, en formación o en búsqueda de empleo. Desde octubre, todos los viernes acuden a las instalaciones de la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid a taller de programación con scratch para desarrollar un videojuego.

En su día a día, hay una circunstancia añadida: son personas con síndrome de Down. Y puede que sean parte del  primer grupo de personas de este colectivo que desarrollen un videojuego en España, bajo el nombre Block Down.

Desde el pasado mes de octubre, Voluntarios Telefónica y Down Madrid, con el apoyo de Jóvenes Inventores, han puesto en marcha una serie de talleres de programación con scratch para trabajar en un videojuego sobre el reciclaje dirigido a niños. Con iniciativas como esta, Fundación Telefónica y Down Madrid colaboran para aumentar la conciencia social para la inclusión y la autonomía de este colectivo.

A partir de esta experiencia piloto, se desarrollará una metodología propia sobre cómo enseñar a programar con Scratch a personas con síndrome de Down y mostrar que la tecnología, y en concreto la programación, no son barreras para nadie:

“La programación es un elemento clave en la sociedad actual y el proyecto acerca este nuevo lenguaje a un colectivo que hasta ahora ha tenido poco acceso a ello. Los alumnos piensan de manera independiente y toman sus propias decisiones. Los voluntarios tenemos un rol de consultores tecnológicos, y sólo cuando ellos precisan nuestra ayuda, nosotros les echamos una mano para que su aprendizaje sea lo más óptimo posible”, comenta Héctor Sánchez Martínez, voluntario de Telefónica implicado en el proyecto.

 

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